Business training
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Desde hace casi veinte años, vengo oyendo hablar del uso del dinero como base para cambiar la economía. Ayer mismo pude leer un articulo de Esteban Barroso, Director General de Triodos Bank España sobre el color del dinero, en la publicación del mismo nombre que edita el citado banco,  y cito:
 
«El dinero no se limita a lo que compramos y vendemos, sino que también nos acerca a nuestra comprensión moral del mundo y a la realidad social que se genera según como se utilice y con que fin.»
 
Yo mismo tuve la oportunidad, hace casi quince años, de formar parte, junto con el Sr. Barroso, de la iniciativa que mas tarde se convirtió en Triodos Bank España, y ya entonces discutíamos sobre este asunto.
 
Ya en aquellos años, los movimientos de la entonces naciente banca ética consideraban que lo «ético» venia dado por el uso que se diera al dinero desde la decisión individual. Pero claro, este concepto, tal cual, no aclaraba totalmente «que es ético y que no lo es» desde este punto de vista, esto es, no aclara que uso si es ético y que uso no lo es.
 
Analyzing business chart
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Los criterios mas aceptados se definían por exclusión, es decir, definiendo lo que «no era ético». Con ello, se consideraba(y aun se considera) ética toda inversión que «no se destina» a finalidades claramente no éticas, como por ejemplo todas aquellas actividades que claramente atentan contra la dignidad humana, contra los derechos del ser humano. Desde este punto de vista, por ejemplo, la inversión en tráfico de armas, no sería ético. La inversión que se destinara a actividades ilegales, a producción basada en mano de obra infantil, a producción que pague sueldos injustos, etc…sería inversión no ética. Estos criterios pueden ampliarse con criterios de sostenibilidad, y también con criterios sobre bienestar social, dependiendo de como estos se entiendan, o bien de acuerdo con las corrientes de opinión mas aceptadas, con el «mainstream» en sostenibilidad y desarrollo social.
 
Con ello, ya tenemos un set de criterios que nos permiten definir lo que no es ético, y a sensu contrario, ahora ya si podemos definir lo que «si es ético».
 
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Hasta aquí todo parece de lo mas razonable. Y lo seria, si no fuera porque la discusión sobre lo que es ético y lo que no lo es dura desde hace casi 2000 años. Probablemente, desde que Aristoteles, inventor del término «ética» hablo de la misma como virtud o término medio. Como encontrar esa virtud o término medio, se ha convertido en un gigantesco caballo de batalla que ha llegado a enfrentar a civilizaciones enteras.
 
Lo que es muy interesante, y lo propongo al lector como ejercicio, es analizar el trasfondo de aseveraciones como la del Sr. Barroso. Obviamente, al escribir, y cito literalmente, «…la realidad social que se genera según se utilice el dinero…» y relacionarlo con «…nuestra comprensión moral del mundo…«, el  Sr. Barroso nos indica  como el uso del dinero configura una realidad moral diferente o no en función del uso que se le de. Esto es, nos hace responsables morales de nuestra forma de actuar con el dinero. Y obviamente, siendo quien es y desempeñando el cargo que desempeña, es natural suponer que considerara que el uso moral adecuado es el que la entidad que dirige propone y representa, lo cual supone por otro lado, que todos aquellos que no «utilicen» el dinero de dicha forma, actúan de forma «inmoral».
 
Y yo, parafraseando a Socrates, me pregunto: ¿Y la tolerancia no es uno de esos valores que conforman la etica?…



¿Cuan tolerante es una persona o institución que, aun con una sonrisa, te tacha de inmoral si no les entregas tu dinero?….¿Cuan ético es alguien que pueda ser considerado intolerante?…No pretendo con esto tachar al Triodos Bank ni a su presidente de faltos de ética, sino que me planteo la pregunta pensando en voz alta. Probablemente no se hayan planteado semejante reflexión, pero claro, hablar de ética y afirmar con todo predicamento lo que es o no ético y/o moral, puede llevarle a uno a meterse en ciertos pantanos de los que luego es difícil salir.
 
En efecto, a mi juicio, y por lo que se al de unos cuantos filosofos y psicologos mas, tanto modernos como antiguos, no es sencillo determinar con claridad meridiana lo que es ético y lo que no lo es. Y a ese respecto, afirmaciones como la del Sr. Barroso quizá pecan de una cierta falta de humildad. Probablemente la afirmación es, desde su punto de vista, bienintencionada, pero en cualquier caso falta de cierta humildad.
 
Para mas inri, hace unos cuatro años, tuve el privilegio de tener una excelente conversación en una pequeña localidad de Holanda, Zeist, con uno de los fundadores de Triodos Internacional, Lex Bos. En esa conversación, Lex no pudo por menos que admitir, que lo ético y lo no ético, especialmente en los procesos económicos no era fácilmente distinguible, y que desde luego, no podía establecerse una linea clara, una frontera que distinguiera, de forma absolutamente certera, lo que es ético de lo que no lo es.
 
Permítanme un ejemplo, el mismo del que discutimos Lex y yo: Todos estamos de acuerdo en que seria mejor y mas ético un mundo en el que no hubiera ejércitos, en el que las armas no fueran necesarias. Determinemos entonces que la financiación de nuestro banco ético no ira nunca destinada al mercado del armamento, ni siquiera cuando se trata de ejércitos nacionales. Hasta aquí todo correcto. Pero, ¿financiaremos a las empresas que fabrican la ropa que visten los soldados?…¿Y a las que construyen los cuarteles, que pueden ser constructoras que además de casas también edifiquen cuarteles militares?…¿Y a las empresas que venden comida al ejercito y que por tanto colaboran en su mantenimiento?…..
 
 

Como verá el lector, el proceso económico posee, por su propia naturaleza, como todo lo orgánico, una cualidad que yo denomino «solapamiento de procesos», por la cual es imposible «trazar» una linea que separe con claridad el «bien» del «mal». De hecho, tal separación, en el mundo económico no existe. Lo bueno o lo malo no tiene tanto que ver con la economía en si misma sino con los valores personales y/o sociales que en su caso actúan como trasfondo del proceso económico. La economía y las finanzas actúan de un modo similar a nuestro proceso digestivo: nuestro estomago, si le suministramos un veneno no lo «juzga», no lo rechaza, esto es, no lo somete a un proceso distinto al resto de sustancias. Las trata a todas por igual, veneno incluido. No obstante, al no poder «digerir» el veneno intentará expulsarlo del sistema si le es posible, o bien sucumbirá a los efectos del mismo. 

 
Del mismo modo, la economía acepta los venenos que le suministramos desde nuestras estrechas concepciones, ya sea por nuestro egoísmo desaforado que solo busca la obtención del máximo beneficio individual sin considerar los efectos de nuestras acciones en el conjunto de la economía, o ya sea por la imposición arbitraria de restricciones a la acción económica en base a un conjunto de supuestos valores éticos que todo el mundo tendría que respetar para ser moral. En cualquiera de los casos, estamos imponiendo al proceso económico un corsé que no necesita. La belleza de la economía es precisamente el hecho de que es, por si misma, mucho mas objetiva que nuestros pálidas y estrechas ideas individuales.
 
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Esa objetividad es la que lleva a los seres humanos a conectar entre si de acuerdo a sus necesidades. El constructor que construye un cuartel para el ejercito, sencillamente acepta un estado de las cosas dado. No se plantea ideas filosóficas y/o éticas sobre si el ejercito tendría o no que existir. Esa tarea no corresponde a la esfera económica de la vida, sino a la esfera cultural y en su caso política. En todas las épocas, en todos los tiempos, los comerciantes de todo tipo y condición han procurado alejarse de controversias y conflictos, porque han sabido y saben que tales situaciones son siempre perjudiciales para el comercio. Y tiene todo el sentido del mundo.
 
Entiendo no obstante, que cada organizacion puede y debe, y en esto estoy totalmente de acuerdo con Lex, decantarse por una determinada opción a la hora de actuar, de acuerdo con determinados valores y principios personales, y/o comunitarios u organizacionales. Esto determina, la identidad de dicha organización, y de algun modo, indica a sus potenciales clientes cual es su estilo, su cultura, su forma diferente de hacer las cosas. 
 
Y en ello, entiendo, valoro y apruebo la existencia de entidades como el Triodos Bank, que representan un paso adelante respecto a las entidades tradicionales, en cuanto que se guían por un conjunto claro de valores y principios, y no solo por la búsqueda del máximo beneficio posible. Aun cuando no este de acuerdo con algunos de los valores del Triodos Bank, me parece un paso adelante el hecho de que existan y sean determinantes en su forma de actuar.
 
No obstante, eso no significa que la única banca ética posible sea la que Triodos propone. Esa es, en todo caso, su elección, su forma de ser ético, con la que cada persona y/o organización podrá estar más o menos de acuerdo.
 
La ética y la innovación.
 
En el momento presente, tal y como he descrito y defendido en muchos de mis posts previos, el modelo económico basado en la competencia y en la exclusividad de la propiedad de los activos esta en entredicho, por no decir que ha quedado completamente obsoleto. Sabemos desde hace años que el concepto de competencia, que se introdujo en la ciencia económica por David Ricardo, extrayendo este de la teoría de la selección natural de Darwin, ni siquiera es valido en el mundo natural. Desde hace décadas sabemos que el mundo natural tiende al asociacionismo y a la colaboración, a la simbiosis, creando lo que hoy conocemos como ecosistemas.
 
Del mismo modo, al modelo de lucha y competencia, originario del siglo XVII y XVIIII, e implantado durante el siglo XX, le ha seguido en el siglo XXI un modelo, actualmente en status nascendi, basado en la colaboración y la cooperación, debido a los fuertes lazos de interdependencia entre todos los procesos económicos existentes.

 

Leadership
Leadership

En este modelo, es claramente necesario, a mi parecer, y al de muchos, desarrollar una cultura, no tanto enfocada en la finalidad de nuestras inversiones, sino en la capacidad de crear visiones conjuntas de lo que es necesario, y de actuar coordinada y colaborativamente respecto de estas necesidades.


En este proceso de aprendizaje, hemos de dejar atrás la actuación individual centrada en los propios intereses individuales, no tanto porque sea buena o mala, moral o inmoral, sino por el hecho de que es profundamente ineficiente. Porque actuar de forma individual siempre produce resultados mas pobres tanto para el individuo como para el conjunto.

Aprender a pensar, sentir y actuar colaborativamente, es, a mi parecer, una clara necesidad del proceso económico que se está manifestando mas y mas cada día, y que forma parte de la nueva ola de emprendimiento empresarial social, de la ola emergente de los mercados de capital social, etc…En el mundo emergente tras la crisis de 2007, esta formándose una nueva sociedad que crea comunidades de individuos, esto es, de personas que valoran la contribución de los otros, y que juntos deciden lo que necesitan, haciendo ejercicio de su libertad, o al menos de su libertad potencial.Esto produce compromiso, motivación, y sentimiento de dignidad en el ser humano, que ya no es mas parte de un sistema, o parte de una organización. Pasamos de ser pieza, o peón en el tablero de ajedrez, a ser autor, a ser jugador activo en el proceso económico y social.
 
La asunción libre de la responsabilidad individual y social: el gran cambio ético interior.
 
Describir en detalle lo que a mi juicio supone el cambio indicado arriba, me llevaría mas allá del ámbito de este post (que ya es bastante largo de por si!!). Solo indicare varias cosas, y es que de entrada, la observación de las necesidades de los procesos económicos de forma colaborativa, permite actuar de un modo mas objetivo, y por ello, abandonar o reducir el consumismo hiperestimulado en el que vivíamos antes de la crisis. Del mismo modo, el entendimiento por parte de las organizaciones de su responsabilidad social, de su finalidad inequívoca de servicio al conjunto social,y a un conjunto de consumidores en particular con necesidades específicas, nos llevará (nos lleva) a procesos de producción y creación de bienes de y servicios con aportaciones de valor mas ajustadas  a las posibilidades de nuestros clientes.
 
De este modo, esta determinación de lo necesario a través de la cooperación, la escucha, y el dialogo, nos permitirá cada vez mas, lograr un nivel de integración que compense el proceso de especialización propio de la época moderna.
 
En este entorno, por ejemplo se hacen necesarios nuevos modelos financieros, que respondan a las nuevas necesidades. El nuevo mundo, la nueva revolución, por ejemplo, pide organizaciones en red, flexibles, sin reglas centralizadas, que se autoorganicen y que decidan de modo colaborativo que hacer y como hacerlo. Necesitamos un tipo de banca que actue también así, de forma descentralizada, colaborativa, y enfocada en las necesidades del conjunto, y no solo en sus beneficios.
 
Las nuevas organizaciones, en muchos caso, poseen un alto valor en cuanto a su conocimiento, pero muy bajo en términos de activos tradicionales. ¿Como van actuar los mercados y los operadores financieros para financiar a este tipo de organizaciones con valor en balance tendente a cero?..¿como se financia a un emprendedor social que no tiene mas activos que su conocimiento y su intuición de negocio?… 

 

Los modelos modernos de capital social (vease por ejemplo http://www.goodcap.net/), en los que no solo se financia, sino que se da soporte al emprendedor a nivel de management, de desarrollo estratégico, etc…; los business angels groups, que invierten directamente en proyectos que se alinean con sus valores y al mismo tiempo con un retorno de la inversión adecuado y necesario; en definitiva, modelos en los que los financiadores se convierten en una parte integrante del proyecto asumiendo sus valores y su capacidad de innovación tanto tecnológica como social, son claros pasos, aun iniciales, pero, a mi juicio, en la dirección correcta en lo que se refiere a la potenciación del dialogo, de la escucha, de los valores de igualdad, colaboración y cooperación, creando espacios sociales y económicos desde el ejercicio de la propia individualidad. En estos modelos, el financiador ya no es mas una entidad evaluadora externa, sino un verdadero socio potencial, que asume riesgos junto con el emprendedor.

 

¿Que esta haciendo la banca ética «tradicional» al respecto?…por lo que yo se, poco, muy poco. Que duda cabe que promover la sostenibilidad y el desarrollo social (o el valor añadido social, como le gusta denominarlo al Sr. Barroso- véase http://www.triodos.es/es/conozca-triodos-bank/quienes-somos/mision-triodos/– ) como ideales esta muy bien, pero entender como estas capacidades se desarrollan por si mismas, poco a poco, cuando se desarrolla lo esencialmente humano, seria, a mi juicio, mucho mas efectivo, mucho mas necesario.
 
Pero por supuesto, y a diferencia del Sr. Barroso, yo no pretendo ser el único que se declara ético. A mi entender, los distintos caminos existentes, al menos en cuanto a sus aspiraciones, caminan de forma convergente, y las carencias de determinados enfoques se corregirán por si solos en el futuro. Solo sera necesario algo mas de tiempo, y como he dicho antes, un poco más de humildad, algo que por suerte, el tiempo también suele traer.
 
Hace trece años, cuando llegue a Madrid a fundar un banco diferente que ayudara a equilibrar el proceso económico, no se vislumbraba un cambio como el que esta sucediendo. Mis ideas en este sentido parecían imposibles, meras utopías. El sr. Barroso y Triodos eligieron otro camino.
 
Hoy, solo trece años mas tarde, la utopía esta mucho mas cerca, y gracias a ello, todos podemos de nuevo ser éticos, sin necesidad de juzgarnos los unos a los otros. Me alegro enormemente de que sea así.
 

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